BlockCEOO es la cadena de bloques que opera CEOO Tecnologías para dejar constancia de que un documento existía, con ese contenido exacto, en una fecha determinada. Cada contrato que se firma en ceoo.world/firmar queda sellado aquí, y también las bitácoras de operación y las huellas de los archivos que se publican para descarga.
Lo que se ancla es la huella del documento —su sha256—, nunca el documento. CEOO no conserva aquí el contrato ni sus datos: de la huella no se puede reconstruir el original. Esa es justamente la propiedad que hace útil el sello, porque permite demostrar la integridad sin exponer el contenido. Si alguien cambia una coma del documento, la huella deja de coincidir y el sello ya no lo respalda.
Al sellar un documento se devuelve un identificador de transacción. Con él, cualquiera —sin
credenciales y sin pedir permiso a CEOO— puede consultar /transactions/<id> en este
mismo dominio y ver el bloque que lo contiene, su altura, su hash y el del bloque anterior. Los
bloques se listan en /blocks y el estado de la cadena en /stats. La
comprobación se hace contra la cadena, no contra la palabra de CEOO.
No es una criptomoneda: no hay token, ni minería, ni especulación. Tampoco sustituye a un notario ni otorga por sí solo validez legal a un acuerdo. Lo que aporta es una prueba técnica de integridad y de anterioridad en el tiempo, que acompaña —no reemplaza— a la firma y a los documentos de identidad que el contrato exige.
La cadena es propia: la escribió CEOO Tecnologías y corre en infraestructura propia, en México.
La red es blockceoo-mainnet-1, con un validador operado por CEOO. Los mismos datos que
se ven aquí alimentan cec.ceoo.world. Es una cadena de propósito
específico —trazabilidad documental— y no pretende ser una red pública de propósito general.